La corrupción y el sistema educativo

M.Sc. Rafael Mora Goñi
Educador
02 Julio 2021


Resumen: el sistema educativo público y privado desde preescolar hasta posgrado, tiene en
sus manos la misión de formar futuros ciudadanos probos, con altos valores éticos y con
habilidades y competencias que les permitan lograr una mejor calidad de vida sin caer en las
redes de la corrupción. Como educadores debemos promover mejoras sustanciales en el
sistema educativo de modo que no se eduque desde la corrupción sino desde la honestidad.
En el sistema educativo está parte de la solución al problema de la corrupción, la otra parte
corresponde a la familia y a la sociedad en general.


Costa Rica (y toda Latinoamérica) ha sido testigo en lo que llevamos de este siglo XXI,
de grandes casos de corrupción entre algunos servidores públicos y empresas privadas.
Se oyen cifras en un solo caso (Cochinilla), de por ejemplo 78 000 millones de colones
en perjuicio de las finanzas públicas. Esta cantidad se sale de la posibilidad de magnificar
para la mayoría de costarricenses con salario mínimo, que para el segundo semestre del
2021 está fijado en 319 574.46 colones mensuales, para trabajadores en ocupación no
calificada.

Solo ese caso del caso Cochinilla significa 244 075 meses de trabajo de una persona
con salario mínimo, o sea 20 339 años de trabajo; esto puede ayudar a dimensionar el
tamaño de un solo caso de corrupción conocido (¿Cuántos casos no salieron nunca a la
luz pública?). Todo esto sin mencionar que tenemos el 50% de los trabajadores
independientes en la informalidad, lo cual haría más grosero cualquier cálculo que intente
magnificar el tamaño de estos actos de corrupción.


Con este preámbulo, se puede afirmar que los delitos de cuello blanco, los de miles de
millones de colones, los de dádivas millonarias, los de excesos y lujos; no solo sonrojan
a todo el país, sino que nos deben llevar a meditar en varias preguntas interesantes:


• ¿Los delincuentes y corruptos de cuello blanco, sean altos mandos o medios,
tienen alta o baja escolaridad? ¿Existirán funcionarios medios o altos sin estudios
formales de primaria, secundaria o universidad?


• ¿El sistema educativo público o privado donde estudiaron los corruptos de cuello
blanco habrá incidido positiva o negativa manera en su actuar en su vida laboral?


• ¿Nuestro sistema educativo basado en pruebas escritas y centrado en el
educador promueve o evita la corrupción futura de los educandos?

• ¿Por qué desde grados inferiores del sistema educativo se vigila a los niños en
las pruebas escritas? ¿El sistema educativo basado en notas numéricas y no en
habilidades y competencias, promueve que la nota y el pasar de año sea el
objetivo más importante? ¿Nuestro sistema educativo forma futuros adultos para
quienes el fin justifica los medios?


Supongamos que una persona con un cargo medio/alto en una empresa o entidad
gubernamental, deberá tener por lo menos un grado universitario de licenciatura, quiere
decir que ha pasado por lo menos 16 años de su vida en las aulas, y en cada graduación
dijo con su mano derecha levantada SI JURO al tradicional juramento constitucional:


“-¿Juráis a Dios y prometéis a la Patria, observar y defender la
Constitución y las leyes de la República, y cumplir fielmente los deberes
de vuestro destino? … -si así lo hicieres, Dios os ayude, y si no, Él y
la Patria os lo demanden”.


Cada graduación desde preescolar hasta universidad finaliza con esta juramentación,
luego vienen los abrazos, fotografías y el regocijo familiar de ver a su hijo o hija lograr un
título más. Pero, ¿y el juramento? Cada funcionario corrupto deberá dar cuentas de ese
juramento que no hizo una sola vez, sino por lo menos cuatro veces a lo largo de su vida
académica formal. ¿está la Patria demandando el no cumplimiento fiel de los deberes?
¿por qué juran una y otra vez a Dios y prometen a la Patria?


Como educador desde 1990 he sido testigo de prácticas comunes que en algún modo
nos llevar a educar desde la corrupción y no desde la honestidad, cito algunas:


• Toda prueba escrita hay que cuidarla y para el educador es impensable dejar al
grupo solo aunque sea 5 minutos para atender una necesidad fisiológica urgente.
¿Por qué hay que cuidar y vigilar siempre? Después de casi 15 años en el
sistema educativo, la persona aprende que debe ser siempre vigilada para no
copiar en las pruebas escritas. Partimos del hecho ineludible que van a copiar y
por lo tanto son corruptos. Usamos todas las técnicas para evitar la copia, la
mirada al examen del compañero, el forro (o acordéon) y hasta fue normal que el
compañero o compañera más astuto para copiar en las pruebas fuera visto como
el más admirable. Otros también promueven la corrupción dejándose copiar y los
espacios cerca de los más estudiosos son apetecidos en las pruebas escritas.
Estimado lector, ¿usted presenció alguna vez algún acto de copia en una prueba?
Si fue así, ¿denunció al compañero corrupto?


• Trabajos en grupo donde unos pocos hacían algo valioso y otros pues nada, pero
igual se ganaban la nota. ¿por qué no enseñamos a los niños, niñas y jóvenes a
denunciar al que no hace nada? ¿Por qué algunos perfeccionistas preferían hacer
todo el trabajo para sacar la mejor nota y los que no hicieron nada igual ganaran
esa calificación? Al final enseñamos que la nota era lo importante, no aprender;
esto se extrapola a la vida adulta, lo importante es la ganancia y el dinero, sea
como sea.


Corrupción es corrupción
Eternos debates se hacen durante toda la historia de la humanidad con respecto al
corrupto y al corruptor. No en pocos casos algunos que han hecho de su vida un eterno
juego de intereses y acciones corruptas y se escudan con el hecho de que “fueron
tentados”…. “todo el mundo lo hace” … “Si no lo hago yo pues lo hace otro”…


El niño desde preescolar hasta sexto grado, luego en secundaria y universidad, debe ser
enseñado desde la honestidad y no desde la corrupción
; el sistema educativo tiene
la posibilidad 200 días lectivos al año de Educar para formar mejores ciudadanos, pero
corrupción es corrupción y no deberíamos permitir:


• Copiar o dejarse copiar en una prueba.
• Hacer un trabajo y poner la nota a los que no hicieron nada.
• No trabajar todo el periodo y pagar un tutor que explique la materia antes del
examen. (doble puntaje si el tutor enseña trucos especiales para pasar la prueba
o si apelará la prueba de su colega para seguir cobrando sus tutorías)
• Que entre colegas de diferentes colegios brinden tutorías privadas y se den pistas
de como serán las pruebas. Desterrar lo de “usted les da clases privadas a los
míos y yo a los suyos y antes nos compartimos las pruebas/exámenes”.
• Que los procesos electorales en las escuelas y colegios se presten para ver quien
hizo la fiesta más linda o dio más regalos a la comunidad escolar. Mucho menos
que padres de familias inviertan dinero para que su hijo o hija gane las elecciones
escolares, muchas veces como un capricho personal o familiar. Vemos en debates
de escuelas y colegios promesas de campaña que no se cumplirán. Tenemos el
enorme privilegio cada año en cada escuela y colegio de hacer un proceso
electoral de gran altura, pero nos quedamos en la fiesta, la charanga y gana el
que trajo a DJ más cool.
• Que los adultos seamos el centro del proceso de aprendizaje, que todo gire para
cumplir nuestros intereses, desde el horario acomodado en detrimento del mejor
horario para los niños y niñas, hasta el docente mediocre que es premiado con
una calificación excelente por amiguismo con el director o directora. Si es
corrupción anteponer los intereses de un funcionario antes del de los niños o
niñas.


Un sistema educativo que eduque desde la honestidad
No podemos permitir que la corrupción se normalice y se aliente, necesitamos
urgentemente funcionarios públicos y privados probos y a quienes corromper sea una
tarea casi imposible (es claro que nunca habrá cero corrupción).


Tenemos en nuestras aulas a los futuros gerentes, inspectores de tránsito, inspectores
del Ministerio de Salud, jueces, abogados, médicos, enfermeras, magistrados, maestros,
gerentes de CONAVI, ingenieros, alcaldes, presidentes, deportistas, diputados, alcaldes,
tecnócratas, emprendedores, etc… No los tenemos un mes, los tenemos desde dos años
obligatorios de preescolar hasta universidad, 200 días al año, casi 8 horas al día.


No necesitamos una gran reforma educativa a 20 años plazo, necesitamos a partir del
volver a los valores, a que el buen educador se respeta, a que puedo no copiar sino me
vigilan o cuidan en las pruebas, a que el fin no justifica los medios, a que cada niño y
niña, joven es responsable de sus actos, que cada padre de familia respete a los
educadores de su hijo y que no forme un futuro niño o niña intolerante a la frustración,
que las escuelas y colegios públicos y privadas se den a respetar, con directores y
directoras valientes y bien formados.


No se necesita un proyecto de ley para devolverle al buen Educador su papel destacado
en la sociedad, su prestigio se gana denunciando a los educadores y funcionarios
escolares mediocres. ¿qué piensa el joven de secundaria al ver que su pésimo profesor
sigue como si nada cada año? ¿qué piensa la niña de sexto grado al ver que su excelente
y abnegada maestra no es del agrado de la directora de turno?


No hay nada oculto en las escuelas y colegios: desde el director o miembros de la Junta
que reciben especial atención en la carnicería del pueblo pues ahí se gestionan las
compras del comedor de la escuela, o incapacidades falsas, o matrícula fantasma, o
quien hace rifas dentro de la escuela, o el director que es socio de la empresa/tienda que
vende los uniformes del colegio, etc. Esa es la Costa Rica pura vida, del “jugado” que
sabe como hacer “chorizo”, nombre que le pusimos a la corrupción. No es un choricero,
es un corruto, tanto el que la hace como el que no denuncia.


Tenemos una gran ventaja todavía en el sistema educativo, los buenos son la mayoría,
Ahí están callados, cansados y deseando pensionarse. Ellos y ellas son la solución,
démosle voz y voto a los buenos funcionarios y educadores. No son especialistas en el
modelo educativo de Finlandia o Singapur lo que harán que formemos mejores
ciudadanos, son los buenos educadores y funcionarios, los de vocación y mística; hasta
incluso hasta existan sindicalistas de tiempo completo probos y completamente
incorruptibles.


La gran reforma educativa urgente es la de educar desde y para la honestidad, ya con
eso vienen de fijo mejoras en los contenidos, idiomas, STEM, STEAM, etc. ¿para que
formar ciudadanos corruptos mejor preparados? ¿para que un futuro funcionario
corrupto trilingüe? ¿para que un delincuente de cuello blanco formado con las
mejoras metodologías educativas del mundo?


Con aires de fineza y grandeza hablamos de “delincuencia común” al que roba en las
calles una bicicleta o un celular, pero al gran corrupto, al gran evasor de impuestos, al
pez grande, a ese le decimos con respeto y reverencia “de cuello blanco”. Estamos a un
paso de hacer beneméritos de la Patria a los que roban miles de millones y se la jugaron
para salir libres, pues tienen para contratar a los mejores abogados. Como soñamos con
futuros abogados que no defiendan nada que les parezca turbio y digan “NO, este caso
no van con mis principios”.


Esos futuros abogados, empresarios, funcionarios hoy son niños y niñas, jóvenes de
secundaria, ahí están viendo nuestro ejemplo. Viendo como los cuidamos y vigilamos
para que no roben (copien) en todas las pruebas escritas.


El pobre, el hijo o hija de esa persona de salario mínimo, de ese trabajador independiente
informal, la hija de la trabajadora doméstica que gana 200 mil colones por mes (más
comida), la hija del peón agrícola y el hijo de vendedor de frutas de la esquina, son los
que necesitan la mejor escuela y colegio. Para que vuelvan a ver hacia arriba de la
pirámide social y puedan soñar que podrán escalar algo en ella.


Los recursos están, excelentes educadores y funcionarios los hay, solo falta una reforma
educativa desde lo moral, desde los principios éticos, desde las habilidades y
competencias, desde la realidad del aula. Esa reforma no requiere consulta
constitucional o llevarla al Consejo Superior de Educación para que la valoren altos
funcionarios, no requiere un proyecto de ley (con el costoso lobby), requiere acción.


Un sistema educativo que eduque desde la
honestidad y no desde la corrupción.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll hacia arriba